BUSCAR TRABAJO, ARDÚA TAREA
Que duro es buscar trabajo, me dijo mi mejor amiga. Me preguntó hasta dónde podría estar dispuesta llegar una mujer para encontrar trabajo. Es decir, si está mal pagado ¿lo aceptarías?, si te dicen cómo has de vestir ¿lo aceptarías?, si te proponen cobrar en A y en B ¿lo aceptarías?
Hace unos días fue a una entrevista de trabajo. Todo más o menos le cuadraba. Digo más o menos porque el sueldo era muy bajo. Era como volver a ser becaria pero con 20 años más.
La primera media hora de entrevista fue correcta. Las preguntas que le hicieron a veces eran poco profesionales pero bueno… nadie es perfecto. Tras esos 30 minutos se marchó y volvió para seguir la entrevista, ya que después de ella había otra mujer. Parecía de la misma edad. Para entendernos, madurita, casada, con hijos, de las que no complican, vamos.
La segunda parte de la entrevista tomó otro aire, el tono cambió. Las preguntas eran mucho más personales, más directas, más para “conocernos mejor”.  El lenguaje corporal del entrevistador cambió a relajado, fumando sin parar, con las piernas cruzadas y con el cuerpo relajado recostado en la silla. Le preguntó si no le importaría cobrar en blanco y en negro, si tendría algún problema. También le comentó que si la empresa para la que tenía que trabajar no le pagaba él la pagaría, es decir, otra sub-empresa. Pero la traca final estaba por llegar. Tenía que hacer formación con el entrevistador durante dos semanas y luego ya en la empresa derivada. El entrevistador le dijo a mi amiga si le podía hacer una pregunta machista. Ella tímida y sorprendida le respondió que de acuerdo (todo sea por encontrar trabajo, pensó). Le preguntó si tendría problemas en llevar falda durante esas dos semanas que hacía la formación con él. Ella sorprendida le dijo que en un principio no pero que no entendía que, para ir arreglada, no hacía falta vestir con falda. El entrevistador le dijo que tenía que entenderlo que él se pasaba muchas horas en la oficina y si se “¡podía alegrar la vista mejor!”.
Mi mejor amiga de vuelta a casa, dando vueltas a la cabeza, no se lo podía creer. Una vez fuera de allí empezó a tener una sensación de dónde de había metido. ¡Pero si la oferta la encontró en un portal de búsqueda de empleo muy conocido y con renombre!
Tenía claro que diría que no. No era la primera vez que se había topado con algún tipejo de estos, pero pensaba que ya estaban extinguidos. ¡Desgraciadamente no!
Al día siguiente el entrevistador la llamó para decirle que si le iba bien empezar en un par de días. Mi amiga le comentó que el sueldo era muy bajo y no lo aceptaba. Él le dijo que le pagaría más, que no era problema. Ella le comentó que lo de vestir con falda no le gustaba y él aquí le comentó “pues si no estás de acuerdo no hay más que hablar, dejemóslo”. Inmediatamente colgó el telefóno.
¡¡¡Será posible, encima el ofendido es él!!!

Realmente es tan difícil encontrar un trabajo que te traten como una persona y no tengan ya prejuicios por ser mujer, ni prejuicios si te quedas embarazada, etc. O simplemente por ser mujer se piensan que has de ir todo el día con falda… ¡¡¡Menos mal que no exigía liguero!!! ¡¡¡Ni que estuviéramos en la era Fernando Esteso y Pajares!!!

Aquí tenéis un video, dedicado a todas las mujeres que en algún momento os habéis sentido mal, pequeñas, indefensas, sin ánimos, discriminadas.
Gracias por leerme.