EL LIBRO MÁS VENDIDO DEL VERANO: LA CHICA DEL TREN

La chica del tren
Paula Hawkins
Editorial Planeta
496 pp.
Narrativa policiaca. Novela negra







Este verano lo he dedicado a ponerme al día en cuanto a las novedades editoriales.  Unas malas, malas, malas…otras sorprendentemente buenas La chica del tren (Paula Hawkins) aunque lo haya editado Planeta, que cómo ya sabemos edita mucho autor mediático que no sirve para nada (intelectualmente me refiero, porque supongo que el ingreso económico sí es rentable).

La chica del tren me ha sorprendido gratamente. De fácil lectura, ameno, te engancha desde el principio gracias a la estructura de la novela. Los capítulos están ordenados por personajes que progresivamente van entrando en la trama. Relatado en primera persona y desde el punto de vista de cada personaje, con sus miedos, dudas, sus miserias, sus frustraciones y esperanzas.
La protagonista de la novela, Rachel, toma el tren cada día a la misma hora 8:04 de la mañana.  Cada día hace el mismo recorrido para ir a trabajar. Desde la ventana del tren ve cada día el mismo paisaje, las mismas casas y… la misma gente haciendo sus vidas, en especial en dos casas en las que se fija con especial atención.  Se fija tanto en ellas y en las personas que allí viven que se crea su propia historia acerca de cómo serán. ¿Obsesión? ¿Desequilibrio emocional? ¿Monotonía en la vida? ¿Vacío? ¿Hastío? Cada día lo mismo. Hasta que un día ve algo diferente. ¿Qué vio Rachel el día que cambió su vida? ¿Fue la única que lo vio? ¿Es fiable? Y ahí empieza la trama que te engancha hasta el final. Nada es predecible. Nada es lo que parece ni nadie es lo que aparentemente parece o cree ser. “Estoy comenzando a disfrutar de la idea de poner todo encima de la mesa y preguntarle –a él y a todos- qué somos y hacia dónde vamos. Al final del día, todo el mundo sabrá en qué lugar se encuentra”.
Cuidado en quién confías.  “Pero fui bueno contigo. Me hice cargo de ti –explica, y entonces me doy cuenta: se miente a sí mismo tanto como a mí. Se cree lo que dice . Realmente cree que fue bueno conmigo.”

Alguna vez ¿no has imaginado cómo puede ser la vida de otra gente en la que ves por la calle, en sus casas, a través de las ventanas, en sus terrazas…? “Hay algo reconfortable en el hecho de ver a personas desconocidas en la seguridad de sus casas”.
Cuántas veces has pasado por la autopista de camino a casa. Una noche cualquiera, después de un día en el trabajo, no del todo aburrido pero sí monótono.  Vas de copiloto en el coche. Ya es de noche y empiezas a mirar… Te distraes viendo las luces en las casas que vas dejando atrás, en las luces que iluminan los pisos de tu camino a  tu intimidad, tu casa, tu refugio, dónde estás a salvo de tus fantasmas, de tus miedos.
Ves gente a través de la luz que emana su hogar. Estás entrando en la intimidad de otra persona, otra vida. Es como echar un vistazo a otras vidas de una forma momentánea. Quizá ves a alguien en la terraza fumando, otro mirando la tele, una pareja prepara la cena… Pero aunque ya es tarde, pasadas las 9 de la noche todavía hay muchas casas sin luz… y piensas ¿dónde deben estar? En ese momento pasa un avión en dirección al Prat. Piensas, quizá vuelven de un viaje de trabajo, de vacaciones… Y te creas tu propia historia de gente anónima.