Las noches se hacen largas, largas, ¿dónde estás? No te puedo ver… te busco entre mis sueños por si te encuentro y no estás. Quizá no existas. Tan solo estás en mi mente. Me despierto entre sudor frío, miedo. Vuelvo a dormir y mi búsqueda sigue. El túnel cada vez es más estrecho, más frío, pero a lo lejos veo una luz tenúe. Al acercarme se hace más fuerte y toda ella invade mi cuerpo. Estoy dentro de la luz. Todo es brillante, blanco, me ciega… pero ¿dónde he ido a parar? ¿Dónde estás? Pensaba que aquí te podría encontrar pero no estás. Quiero ir para atrás pero la puerta está cerrada. Se apaga la luz. Vuelvo a estar a oscuras tan solo noto un vibrar, una respiración cercana a la mía. No te veo pero te puedo notar, te puedo sentir. Estás a mi lado respirando con nerviosismo, noto tu calor cerca de mi. Tan solo una imaginación, una ilusión, no es real… El despertar es más duro. No hay nada. Tan solo el sobresalto de saber que estabas cerca… y con la sensación que sé que existes. Te encontraré. Te he encontrado.